• Dansk
  • NL
  • EN
  • FI
  • FR
  • DE
  • EL
  • IT
  • NO
  • PL
  • PT
  • RO
  • SL
  • ES
  • SV

Bruselas, las grandes empresas energéticas y las puertas giratorias: un hervidero para el cambio climático

Ahora que los ministros de medio ambiente y energía se preparan para la cumbre del clima de París, la COP21, CEO investiga cómo las puertas giratorias garantizan a las grandes empresas energéticas, el Big Energy, la cercanía a las instituciones de la Unión Europea.

Resumen

Mientras el clima se calienta, los grupos de interés de las grandes empresas energéticas, el Big Energy lobby, sigue frecuentando los círculos del poder de la UE. Presionan para imponer sus argumentos, según los cuales deben ser parte de las negociaciones, y propugnan una colección de falsas soluciones tecnológicas y de 'greenwash', campañas de lavado de imagen, como respuesta a un cambio climático fuera de control.

En otras ocasiones Corporate Europe Observatory ha documentado las artimañas del lobby empresarial del clima. Hemos demostrado que durante décadas estas empresas han estado presionando en contra de la actuación eficaz en materia de cambio climático a nivel nacional, de la UE, e internacional, con la obstrucción de políticas que habrían reducido eficazmente las emisiones y dejado los combustibles fósiles en el subsuelo.

En este artículo exploramos una herramienta específica de los lobbies energéticos: los fichajes a través de las puertas giratorias de Bruselas. La puerta giratoria entre las instituciones de la UE y los grandes grupos energéticos ilustra la apropiación empresarial del proceso de toma de decisiones de la UE (que supuestamente actúa en el interés público) en favor de la agenda de la industria. Las instituciones de la UE hacen la vista gorda ante la cultura, redes sociales, mentalidad y sesgo favorable a las empresas que esas personas pueden traer consigo. Así como ante los posibles conflictos de intereses que podrían propiciar que las grandes empresas energéticas se beneficiaran del conocimiento y de las agendas de contactos de esas personas con información privilegiada. Está claro que las normas actuales de las instituciones europeas sobre puertas giratorias no son lo suficientemente estrictas para eliminar el riesgo de que vayan en aumento los conflictos de intereses y influencia excesiva por parte de las grandes empresas.

Este informe se centra en cinco casos:

  • El funcionario de la Comisión: Marcus Lippold, que trabajaba en ExxonMobil, una empresa que es bien conocida por financiar la negación del cambio climático y por bloquear las políticas de clima. Después pasó a trabajar para la Dirección General de Energía, donde era responsable de la cooperación con la OPEP. Actualmente está en excedencia de la Comisión y trabaja para Saudi Aramco, la mayor empresa de petróleo y gas del mundo, empresa pública de Arabia Saudí, un país que durante años ha bloqueado la actuación en materia de cambio climático.
  • El eurodiputado: Chris Davies, eurodiputado, que defendió la captura y almacenamiento de carbono (CAC) durante sus 15 años de pertenencia a la Comisión de medio ambiente del Parlamento Europeo, cooperando estrechamente con los intereses de las grandes empresas energéticas. Ahora ha creado su propia consultoría en temas medioambientales y está trabajando con FleishmanHillard, una de las mayores firmas de relaciones públicas de Bruselas.
  • El Comisario: Joaquín Almunia que fue Comisario de competencia en la segunda Comisión Barroso y ha formado parte de forma remunerada del 'comité científico' que ha redactado el estudio titulado “Building the Energy Union to Fuel European Growth” (“Construyendo la unión energética para alimentar el crecimiento europeo”). La redacción del informe corrió a cargo de una consultoría con fines de lucro por encargo de Enel (que probablemente también lo financió).
  • La asesora especial de la Comisión: Nathalie Tocci, que a la vez que Asesora Especial de la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y Vicepresidenta de la Comisión Europea Federica Mogherini, es miembro del Consejo de Edison, “la empresa energética europea más antigua de Europa”, propiedad del gigante energético francés EDF.
  • El funcionario de Estado miembro: Matthew Hinde que ha sido durante los dos últimos años Director de Estrategia ante la UE del Ministerio británico de Energía y Cambio Climático. Acaba de incorporarse como responsable de la cuenta de energía en Bruselas de FleishmanHillard, una de las firmas de relaciones públicas líderes en temas de energía, entre cuyos clientes figuran Total, Shell, Statoil, ENI, SHV Energy, Exxon Mobil y BP entre otros.

En el anexo se exploran otros casos de puertas giratorias en los ámbitos del cambio climático y la energía. Read this report in English here.

El funcionario de la Comisión: Marcus Lippold

En un caso escandaloso de puertas giratorias, el funcionario de la DG Energía Marcus Lippold está disfrutando de una excedencia con autorización oficial en la empresa Saudi Aramco, la mayor empresa petrolera y gasista del mundo. Saudi Aramco es la empresa petrolera pública de Arabia Saudí con intereses en los sectores petrolero y químico. Arabia Saudí posee un historial muy negativo en las negociaciones de la ONU sobre cambio climático, y actualmente maniobra para rebajar las exigencias del acuerdo que se negociará en la cumbre de París sobre cambio climático en diciembre de 2015. La empresa afirma poseer la mayor capacidad de producción de crudo mundial, equivalente a uno de cada ocho barriles producidos. Desde su incorporación en abril de 2015 y hasta la fecha, Lippold ha sido responsable de la planificación empresarial y la política regional de Aramco para Europa y Rusia.

Es muy probable que durante su etapa en la DG Energía Lippold haya estado en contacto con Aramco. A fin de cuentas él fue responsable de la coordinación de las conversaciones sobre petróleo y de la cooperación con la OPEP, prestando “especial atención al diálogo energético” con la secretaría de la OPEP: Consejo de Cooperación del Golfo, Foro Internacional de la Energía, Arabia Saudí. Antes de asumir esta función, fue economista senior de la Comisión en temas de energía, donde trabajó en la elaboración de varias directivas (la del sistema de comercio de emisiones, la de energías renovables, la de calidad de los carburantes, o la de imposición de los productos energéticos etc), según su perfil en LinkedIn.

El Consejo de Aramco está constituido por personalidades del régimen saudi y por Sir Mark Moody-Stuart, ex-presidente de Shell; Peter Woicke, que fue Director Gerente del Banco Mundial; y Andrew Gould, presidente del BG Group plc. Aramco no figura en el registro de grupos de interés de la UE. (Para acceder al informe de CEO sobre las firmas de relaciones públicas de la UE que trabajan para regímenes represores, incluidos algunos miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, pinchar en este enlace.) En octubre de 2015, Saudi Aramco, conjuntamente con otras grandes empresas energéticas hizo un llamamiento a “un acuerdo eficaz en materia de cambio climático durante la COP21”. No obstante, si se mira más allá de la retórica se descubre que de hecho es un llamamiento interesado para dar mayor protagonismo al gas y a los proyectos sobre captura y almacenamiento de CO₂.

Aparentemente la Comisión autorizó sin problemas esa excedencia, siempre que Lippold cumpliera “ciertas condiciones limitadas”, aunque no nos dijeron cuales eran. Esto refleja una actitud totalmente indiferente con respecto a los posibles conflictos de intereses. La autorización de la Comisión a Lippold para este puesto finaliza en marzo de 2016, lo cual le da un amplio margen para trabajar en la Cumbre del Clima de la ONU, que tendrá lugar en París en diciembre de 2015.

De hecho es la segunda vez que Lippold está en excedencia de la Comisión. Antes de incorporarse a Aramco, en agosto de 2013 asumió el cargo de Vicepresidente de estrategia comercial y asuntos empresariales (responsable de los proyectos estratégicos upstream/midstream/downstream y de la gestión de las relaciones institucionales gubernamentales e internacionales) del grupo MOL. El Grupo MOL se describe a sí mismo como una gran empresa puntera en petróleo y gas establecida en Europa Central y Oriental. Afirma que desarrolla operaciones en más de 40 países y en su accionariado está representada una gran variedad de intereses: el Estado húngaro, ING bank, CEZ (el grupo eléctrico checo) y OmanOil.

MOL figura en el registro de grupos de interés de la UE y dice ser activo en “todos los campos relacionados con energía, clima, medio ambiente, fiscalidad, transporte, competencia, derecho de sociedades”. Tiene registradas seis personas dedicadas a tiempo completo a tareas de lobby y en 2013 gastó en lobby en estos temas entre 300.000 y 399.999 €. Según integritywatch.eu, en mayo de 2015 el grupo MOL se reunió con Bernd Biervert (el Jefe Adjunto del Gabinete de Maroš Šefčovič, Comisario responsable de la Unión Energética) para presentar las actividades de la empresa en Europa Central y Oriental.

El grupo MOL es miembro de los principales grupos de presión de la industria energética que actúan a escala europea: FuelsEurope, la Asociación Internacional de Productores de Petróleo y Gas (IOGP), el Consejo Europeo de la Industria Química (CEFIC), la Asociación Europea de empresas de Refinado de Petróleo, y la Mesa Redonda de Industriales Europeos (ERT). MOL es asimismo cliente de FIPRA, consultora especializada en relaciones públicas.

Lippold habría entrado en contacto con el grupo MOL durante su época en la Comisión. En 2011, fue moderador de una mesa de ponentes durante la European Fuels Conference que contó con la presencia de un orador de MOL. Y sabemos que Lippold, ya de excedencia y trabajando para MOL, mantuvo contacto con la Comisión en nombre de MOL, manteniendo una correspondencia que debería definirse como 'lobby'. En diciembre de 2013, Lippold escribió a un funcionario de la DG Energía en relación con la aplicación en Polonia de la Directiva sobre las reservas de petróleo (que exige a los Estados miembros que mantengan un cierto nivel de reservas de petróleo). La respuesta del funcionario fue que “la Comisión no evalúa ni debate los proyectos de legislación nacional”. No obstante, en cuanto las autoridades polacas aprueben la legislación, la Comisión llevará a cabo una “verificación de conformidad” y el funcionario afirma que “tendré en cuenta sus observaciones”.

En junio de 2014, Lippold, también en representación de MOL, volvió a escribir a la DG Energía, esta vez a un jefe de unidad, en relación con la aplicación de la misma directiva en Rumanía. Su misiva critica la aplicación de la directiva por parte del gobierno de Rumanía y las “pesadas cargas para los proveedores de combustible” que al parecer habría implicado. Lippold expone en detalle la postura de MOL y después solicita la interpretación de la Comisión sobre el modo en que debería aplicarse la directiva (de modo delegado) a escala nacional, lo que se le facilitó debidamente.

En enero de 2014 entraron en vigor nuevas normas sobre las puertas giratorias dirigidas a los funcionarios de la UE. Por primera vez, se prohibe a aquellos en excedencia “que ejerzan una actividad profesional, retribuida o no, que implique actividades de lobby o defensa de los intereses ante su institución y que pueda dar lugar a la existencia o la posibilidad de un conflicto con los intereses legítimos de la institución” (ver artículo 40). Y con todo, al parecer, mientras estaba en excedencia, Lippold ejerció de lobista frente a su antigua DG en nombre de intereses privados (de MOL). Sea como sea, la disposición de la Comisión a autorizar esa excedencia, aunque fuera cumpliendo “ciertas condiciones limitadas”, indica la miopía de su enfoque con respecto a los conflictos de interés y a la excesiva influencia empresarial.

En diciembre de 2013, MOL inició un procedimiento contra el gobierno croata ante un tribunal internacional de arbitraje, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI, o ICSID por sus siglas en inglés). A pesar de que su incorporación a MOL no se produjo hasta agosto de 2013, parece impensable que Lippold, como Vicepresidente de estrategia y asuntos empresariales (papel que incluía la gestión de las relaciones institucionales gubernamentales e internacionales), no interviniera de algún modo en ese proceso. Así que Lippold, que puede poner fin a su excedencia en cualquier momento y volver a la DG Energía, ha estado trabajando para una empresa, ¡que ha interpuesto una demanda contra el gobierno de un Estado miembro de la UE!

El empleo de Lippold en Saudi Aramco y en el grupo MOL durante sus excedencias encaja en su trayectoria. Antes de incorporarse a la Comisión en 2008, trabajó durante mucho tiempo en ExxonMobil, como él mismo detalla en su perfil de LinkedIn, un caso que ya analizamos con anterioridad en RevolvingDoorWatch. ExxonMobil posee una pésima trayectoria en cuestiones relativas al cambio climático, como demuestran sus ataques sistemáticos a la ciencia sobre el cambio climático, su financiación de la negación del mismo (a pesar de sus propias advertencias sobre los riesgos del cambio climático desde los años setenta) y la presión que ha ejercido para bloquear cualquier acción eficaz.

En nuestra opinión, la Comisión ha adoptado una postura totalmente irresponsable con respecto a los riesgos de conflicto de intereses durante las idas y venidas de Lippold a través de las puertas giratorias. Cuando Lippold ingresó por primera vez en la Comisión procedente de ExxonMobil en 2008 se consideró que su experiencia en la industria petrolera era “un activo para la DG ENER”. Esto es sorprendente, igual que lo fue la autorización de las excedencias sucesivas. No se entiende que un funcionario de la Comisión que trabaja en el ámbito de la política energética pueda marcharse un día y empezar a trabajar al día siguiente para una gran empresa energética de la UE. Que luego pueda ir a trabajar para la mayor empresa petrolera del mundo, y mantener un “derecho de retorno” a la Comisión demuestra hasta donde llega el ejecutivo de la UE para satisfacer las peticiones de las grandes empresas energéticas.

Lippold no ha respondido a los intentos de entrar en contacto con él a través de Saudi Aramco. Pueden leer los perfiles de Lippold en RevolvingDoorWatch en este enlace y este otro.

Otros funcionarios de la Comisión en el anexo.

El eurodiputado: Chris Davies (Reino Unido)

Chris Davies fue un eurodiputado destacado de los Liberales Demócratas hasta que perdió su escaño en las elecciones europeas de 2014. Desde el principio y durante sus 15 años de carrera como eurodiputado formó parte de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (Comisión ENVI). La Comisión ENVI es muy influyente en el desarrollo de toda la legislación medioambiental de la UE; es la que redacta los informes, formula las enmiendas, modifica los textos, y donde se alcanzan los compromisos.

Davies es un ardiente defensor de la actuación contra el cambio climático. También se le conoce por ser un firme defensor de la captura y almacenamiento de CO₂ (CAC), una tecnología experimental que consiste en enterrar el dióxido de carbono que se genera al quemar combustibles fósiles para producir electricidad y en los procesos industriales. Muchas grandes empresas energéticas apoyan la CAC, según indica un vistazo a la lista de miembros de la Asociación de Captura y Almacenamiento de Carbono: BP, Chevron, E.ON, Engie, Shell y Statoil. Otro grupo favorable a la CAC, la Plataforma de Emisión Cero (ZEP), arroja una lista de miembros similar. La industria ha mostrado un interés especial en atraer financiación pública para la tecnología de CAC. Pero se trata de una tecnología controvertida, y son muchos los que señalan que es arriesgada, cara y que podría conducir a un mayor uso y dependencia de los combustibles fósiles. Incluso los que la propugnan admiten que la tecnología no será comercialmente viable hasta 2030, ni siquiera con aportes masivos de financiación pública. En un momento en que no tenemos más de 10 años para actuar con decisión a la hora de frenar el cambio climático, la CAC solo ofrece consolidar un mayor uso de combustibles fósiles y desviar financiación de las inversiones tan necesarias en renovables y en otras soluciones reales.

Davies fue ponente de la Comisión ENVI para la Directiva sobre CAC en 2008, y según su perfil del partido liberal demócrata, “desempeñó un papel clave en la introducción del principal mecanismo de financiación utilizado en apoyo del desarrollo de los proyectos de demostración de CAC”. Desde entonces, se han canalizado hacia la CAC millones de euros de fondos públicos de la UE, incluso destinados al Ciuden CCS project (proyecto de CAC de CIUDEN) en España. Este proyecto contó con el apoyo de Endesa, la mayor compañía eléctrica española, que es propiedad del gigante energético italiano Enel. Con todo, este proyecto está actualmente cancelado; el trabajo inicial se completó pero no se “procederá a la demostración a escala real”.

Un informe de 2010 de Corporate Europe Observatory, (CEO) y Spinwatch sobre la lucha por financiar la CAC revela el apoyo empresarial a las actividades en favor de la CAC de Davies. El informe demostró que Shell, BP, la Plataforma de Emisión Cero (ZEP), Climate Change Capital, Eurelectric y Alstom actuaron como asesores de Davies sobre la CAC: con ellos elaboró una estrategia e incluso redactaron las enmiendas mano a mano. Al final, Davies dijo a la Comisión Europea que si no estaban de acuerdo con sus propuestas sobre ayudas públicas para los proyectos de demostración de CAC, bloquearía todo progreso sobre el expediente, diciendo a sus colegas eurodiputados que estaba “haciendo chantaje” a la Comisión.

Su informe de 2012 sobre la hoja de ruta hacia una economía competitiva hipocarbónica en 2050 también defendió a ultranza la CAC. Criticaba los retrasos en el procedimiento y las carencias financieras para los nuevos proyectos de CAC, así como la “falta de compromiso por parte de determinados Estados Miembros” e instaba a la Comisión a publicar un plan de acción sobre la CAC.

En 2013-14, fue ponente en otro informe sobre desarrollo y aplicación de la tecnología de captura y almacenamiento de carbono en Europa que hacía un llamamiento para que la Comisión creara un fondo de inversión para innovación industrial en la UE en apoyo de los proyectos emblemáticos de CAC, y sugería que este podría financiarse con la venta de derechos de emisión del controvertido régimen de comercio de emisiones (ETS) de la UE, una de las peticiones fundamentales de la industria de la CAC.

En la actualidad, este ex-eurodiputado ha establecido su propia consultoría política y medioambiental. Según la información del registro de transparencia de la UE sobre Chris Davies Ltd, su consultoría trabaja en temas de “Política energética y climática, incluyendo la captura y almacenamiento de CO₂ (CAC); política medioambiental y sostenibilidad, incluyendo cuestiones de economía circular. Política pesquera”.

Davies enumera tres clientes (FleishmanHillard, Lexmark International, European Climate Foundation), que en este año han proporcionado a la consultoría entre 10.000 y 24.999 € de ingresos cada uno por tareas de lobby. FleishmanHillard es una de las mayores firmas de relaciones públicas de Bruselas y entre sus clientes en temas de energía están Total, Shell, Statoil, ENI, SHV Energy, Exxon Mobil y BP. FleishmanHillard no aporta la lista de los expedientes legislativos de la UE en los que trabaja para sus clientes (como exigen las normas del registro de transparencia de la UE) aunque aclara que trabaja en el ámbito del medio ambiente y la política energética. Gasta más de seis millones de euros al año en actividades de presión y enumera más de 45 titulares de pases de acceso permanente al Parlamento Europeo. Con tal elenco de empresas energéticas en su lista de clientes, no es difícil imaginar por qué FleishmanHillard considera a Davies como un activo.

La entrada en el registro de transparencia de Lexmark International (la empresa de impresión y TI) muestra que sus intereses radican en “la legislación sobre residuos, economía circular, derechos de propiedad intelectual, eficiencia energética, lucha contra la falsificación y clones, protección de datos, Ciberseguridad, Cloud, Standards y eSalud”. Dedicó entre 300.000 y 399.999 € a tareas de lobby en 2014. El tercer cliente de Davies es la organización sin ánimo de lucro European Climate Foundation.

En respuesta a las preguntas de Corporate Europe Observatory, Davies nos contó que no había llevado a cabo “absolutamente ningún trabajo relacionado con la CAC para Fleishman Hillard” y el único pago recibido por su conocimiento sobre CAC fue por un artículo que escribió para el Global Carbon Capture and Storage Institute a principios de 2015. Pero tras haber sido durante 15 años un miembro destacado de la Comisión ENVI, las empresas de relaciones públicas y la industria pueden estar interesados en contratarle, no solo en relación con la CAC sino con una amplia gama de temas, también relacionados con el clima, la energía y el medio ambiente.

Davies manifestó a CEO que cumple con las exigencias del registro de grupos de interés de la UE. Esto pone de relieve uno de los muchos defectos de las normas de divulgación obligatoria de datos de lobbies en la UE: no se exige proporcionar información precisa sobre el trabajo de lobby realizado para clientes. Además, no se impone ninguna norma en materia de puertas giratorias a los ex-eurodiputados; son libres de crear consultorías de lobby en cuanto abandonan el puesto, a pesar del riesgo evidente de que ello pueda conducir a que intereses privados obtengan beneficios sustanciales del periodo de un ex-eurodiputado como cargo público.

Pueden leerse las respuestas de Davies en este enlace y su perfil completo en RevolvingDoorWatch está disponible en este otro.

Otros eurodiputados en el anexo.

El Comisario: Joaquín Almunia (España)

1/3 departing Barroso II commissioners have taken a corporate role or role with corporate links

Los Comisarios están en la cúspide de la pirámide de influencia en Bruselas, y como tal deben atenerse a un (laxo) código de conducta, y durante los 18 meses posteriores al cese de su cargo deben solicitar autorización a la Comisión para ejercer cualquier nueva “actividad profesional”. (Nuestro último informe sobre las puertas giratorias de la Comisión Barroso II puede leerse aquí).

Entre los 13 cargos para los cuales el ex-Comisario de Competencia Joaquín Almunia ha recibido autorización de la Comisión se encuentra el de miembro retribuido del comité científico que ha elaborado el estudio “Building the Energy Union to Fuel European Growth” para European House-Ambrosetti. Esta es una consultoría con fines lucrativos con sede en Italia y forman parte de su Consejo altos cargos de Enel, ING bank, JP Morgan y otros. De hecho el estudio sobre la Unión Energética fue “solicitado” (y al parecer financiado) por Enel, la gran multinacional italiana que opera en los mercados de la electricidad y el gas. El logo de Enel figura en el estudio y comparte los derechos de propiedad intelectual; forman parte del consejo asesor del informe varios miembros del personal de Enel, entre ellos Francesco Starace, Director General, y Simone Mori, Director de Asuntos Europeos, junto con otros tres más. Un modo habitual de las grandes empresas para promover sus agendas es encomendar a terceros estudios o informes sobre políticas en un ámbito en el que desean potenciar su influencia estratégica.

En general, el informe se centra en la energía para la competitividad, lo cual está totalmente en línea con los grupos de presión de la industria pesada, entre los que están el lobby del sector químico y la patronal europea BusinessEurope (de la que Enel es miembro); según ellos, necesitan energía barata procedente de los combustibles fósiles para seguir con sus actividades y evitar que trasladen su producción a países con medidas menos ambiciosas en materia climática (la llamada fuga de carbono).

El propio Almunia habla en su prefacio al informe del modo de mejorar la competitividad. Dice: “Debemos lograr el mercado único de la electricidad y el gas a través de las interconexiones, de normas comunes y de incentivos adecuados para los inversores”. Pero esto significa que debemos construir infraestructuras nuevas para combustibles fósiles, que nos condenarán a su uso prolongado, mientras que “incentivos para los inversores” significa dinero público para “impulsar”, es decir, subvencionar a empresas e infraestructuras de energías contaminantes para que contribuyan a lograrlo. En realidad, deberíamos abandonar esos combustibles y en su lugar avanzar hacia energías renovables de propiedad comunitaria y eficiencia energética en los edificios.

A pesar de que el informe apoya la transición hacia la descarbonación del sistema energético de la UE para 2050 (un objetivo proclamado por la UE que no ha venido acompañado de políticas significativas), sus recomendaciones políticas parecen sintonizar más con los intereses de Enel: un mercado único de la energía (que facilitaría a las grandes empresas energéticas operar más allá de las fronteras) y un régimen de comercio de emisiones más fuerte. Enel tiene un interés especial en esto último, porque hará que el gas natural sea más competitivo que el carbón, y Enel está invirtiendo mucho en gas. El informe también promueve el mito según el cual puede haber una producción de combustibles fósiles limpios y habla del gas de esquisto como una “oportunidad”.

Entre los miembros del Consejo de este estudio estaba Jean-Arnold Vinois, antiguo Director de la unidad del mercado interior de la energía en la DG Energía (2011-12) que posteriormente pasó a ser asesor especial del Comisario de Energía de la época Günther Oettinger (2013-14).

La Unión Energética es una de las prioridades principales de la Comisión Juncker. Aunque el vicepresidente Maroš Šefčovič lleve las riendas, Cañete y otros comisarios se mantienen también activos en torno a este programa. Si se examinan las listas de reuniones con lobistas que la Comisión publica se ve claramente que la Unión Energética está atrayendo una cantidad ingente de grupos de presión de la industria. Como era de esperar, quieren que la política se adapte a sus propios fines, también en el tema de la liberalización del mercado energético de la UE, algo que interesa enormemente a Enel y a otras compañías energéticas.

Enel es uno de los principales grupos de presión de la UE que gastó en lobby en 2014 más de 2.000.000 de euros. Desde diciembre de 2014, Enel se ha reunido con altos cargos de la Comisión un mínimo de seis veces (según IntegrityWatch), incluida una reunión con el Vicepresidente Maroš Šefčovič que es el responsable de la Unión Energética de la UE. El periódico The Guardian informó hace poco de la promesa de Enel de que no construiría ninguna nueva central de carbón, a pesar de que el 29% de la electricidad que suministra la empresa se genera con carbón, diciendo que estas centrales son “claramente obsoletas desde el punto de vista tecnológico”. Con todo, InfluenceMap, una herramienta online que puntúa a las empresas según la presión que ejercen en cuestiones climáticas, dice que en el caso de Enel, “su apoyo a/compromiso con la legislación en materia de cambio climático resulta inconsecuente, y a veces contradictorio. Parecen tener una posición ambigua en torno a la legislación sobre eficiencia energética y energías renovables, expresando su apoyo en la web de noticias de la empresa y oponiéndose a las medidas legislativas, como la de los objetivos de la UE para 2030, en sus respuestas a procesos consultivos y en sus posiciones en los medios de comunicación.” La calificación de InfluenceMap a Enel implica que la empresa dice una cosa en público pero transmite un mensaje bastante diferente entre bambalinas.

El lobby de Enel:

En diciembre de 2014, CEO escribió lo siguiente sobre la presión ejercida por Enel:

“Enel utiliza el peso que tiene al ser la mayor empresa eléctrica de Italia para ejercer una fuerte presión al más alto nivel contraria a la transformación del sector energético en hipocarbónico. Cuando Simone Mori, responsable de Asuntos Europeos, advirtió a la Cámara de Diputados italiana en 2014 de que la normativa medioambiental iba a imponer limitaciones al sector energético, el Viceministro de Desarrollo Económico, Claudio De Vincenti, le tranquilizó diciendo que esto no ocurriría. Pero, ¿y la crisis climática? La solución de Mori y de Enel: “innovación y desarrollo tecnológico” que debía asegurar el gobierno italiano, incluyendo “combustibles fósiles no-convencionales como el gas de esquisto”. Esta estrategia encaja en la visión rentable que Enel tiene de Italia, como el centro neurálgico de gas de Europa. Para satisfacción de Enel, su visión ha conquistado, no solo a la patronal italiana Unindustria (lo cual no es de extrañar, dado que altos ejecutivos de Enel, entre ellos Mori, presiden comités importantes sobre energía), sino también al propio gobierno italiano, con De Vicenti defendiendo en público la idea. En las previsiones del gobierno italiano y de empresas como Enel figuran décadas de dependencia futura del gas. Esto tendría un efecto devastador en las comunidades locales y el medio ambiente en toda la cadena de suministro. Durante la extracción de gas natural se emiten grandes cantidades de metano, lo que convierte al gas y especialmente a las fuentes no convencionales como el gas de esquisto, en algo catastrófico para el clima.

Cuando se le pidió que autorizara el papel de Almunia en este estudio, el Comité Especial de Ética de la Comisión dijo que el estudio podía “proporcionar una contribución útil a los esfuerzos de la UE”. La Comisión autorizó que Almunia asumiera un papel remunerado en este estudio siempre que no “favoreciera los intereses comerciales de las empresas implicadas”. Lo cual es como no decir nada, considerando que Enel encargó, y posiblemente pagó el estudio, y su logo figura en el mismo de principio a fin. La Comisión debió adoptar una visión mucho más escéptica sobre este papel y los probables beneficios que tendría automáticamente para Enel el hecho de que un ex-comisario respaldara el estudio.

La asesora especial de la Comisión: Nathalie Tocci (Italia)

Nathalie Tocci, la Asesora Especial de la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad/Vicepresidenta de la Comisión Europea, Federica Mogherini, es al mismo tiempo un miembro remunerado independiente del Consejo de Edison, la “empresa energética más antigua de Europa”, que actualmente es propiedad de EDF, el gigante francés de la energía. El papel de Tocci como asesora especial remunerada de la Comisión Europea consiste en servir de enlace con los laboratorios de ideas y coordinar el trabajo en torno a una nueva Estrategia de Seguridad, comenzando con la Revisión Estratégica de 2015. La seguridad energética es parte del programa general de seguridad de la UE, y la Vicepresidenta Mogherini dirige el equipo del proyecto de la Comisión "Europa en el Mundo" que incluye al Comisario de acción climática y energía, Arias Cañete. De hecho el 1 de diciembre de 2015 tendrá lugar un acto (Tocci nos dijo que tenía previsto asistir al mismo) para examinar las cuestiones energéticas en el contexto del desarrollo de la estrategia.

Edison es una importante organización de lobby de la UE, que informó de un gasto en lobby en 2014 de entre 300.000 y 399.999 €. Edison tiene una oficina en Bruselas y ha conseguido con éxito asegurarse reuniones con las altas esferas de la Comisión. Según Integritywatch, desde diciembre de 2014 ha mantenido un mínimo de tres reuniones de lobby, incluso una con el Servicio de Acción Exterior, concretamente con Arianna Vannini del gabinete de la Vicepresidenta Mogherini. La reunión tuvo lugar en enero de 2015 y se centró en el tema de “la importancia del Plan de Inversión Juncker para el sector de la energía”.

Actualmente Edison forma parte del grupo EDF, que también es un grupo de presión prolífico, con un gasto en lobby en 2014 de entre 2.500.000 y 2.999.999 €; según Integritywatch, se ha asegurado un mínimo de siete reuniones de lobby con la alta jerarquía de la Comisión desde diciembre de 2014. InfluenceMap es una herramienta online que califica el historial de una empresa en materia de actividades de presión relacionadas con el clima, y dice de EDF: “[sus] mensajes parecen demostrar una implicación positiva con respecto a la normativa y las políticas relacionadas con el cambio climático, aunque su implicación con los responsables políticos parece ser más negativa”. InfluenceMap cuestiona el compromiso de EDF con respecto a los objetivos en materia de renovables y de eficiencia energética que parece ser “contradictorio”, además de su pertenencia a varios grupos de interés opuestos a la acción en materia de cambio climático.

La Comisión no vio ningún problema en nombrar a Tocci como asesora especial de un Comisario Europeo, a pesar de que formaba parte del Consejo de Edison; de hecho la Sra Tocci nos ha dicho que la Comisión ni siquiera le planteó la cuestión. Tocci nos dijo que ella no veía ningún conflicto de interés ya que Edison no participó en su trabajo sobre la estrategia de seguridad de la UE. Dice que no forma parte del trabajo de presión de Edison en Bruselas, y que como miembro independiente del Consejo, no participa en la toma de decisiones de Edison.

No obstante, CEO lo ve como algo preocupante. El hecho de que un asesor especial que al mismo tiempo es un miembro remunerado del Consejo de una empresa energética importante, pueda ser nombrado sin preguntas, indica la indiferencia de la Comisión con respecto al poder empresarial y a la cercanía de este con los centros de toma de decisiones de la UE. CEO ha presentado una queja ante la Comisión sobre su gestión de los posibles conflictos de intereses que pueda provocar la situación de Tocci; la respuesta fue insatisfactoria y refleja la laxitud con la que la Comisión trata los conflictos de intereses.

Otros asesores especiales de la Comisión en el anexo.

  El funcionario de un Estado Miembro: Matthew Hinde (Reino Unido)

Matthew Hinde trabajó como responsable de la Estrategia en relación con la UE en el Ministerio de Energía y Cambio Climático del gobierno británico durante los dos últimos años, hasta septiembre de 2015; en el breve plazo de unas semanas se incorporó a FleishmanHillard Brussels, una de las mayores firmas de relacions públicas de la UE como Vice-Presidente Senior y responsable de la cuenta de energía. FleishmanHillard es un peso pesado del lobby en el sector de la energía y entre sus clientes se encuentran algunas de las principales empresas energéticas del mundo: Total, Shell, Statoil, ENI, SHV Energy, ExxonMobil, BP, y muchas otras con intereses en la energía y/o la política climática. Dedica más de seis millones de euros al año a actividades de presión y declara más de 40 titulares de pases de acceso al Parlamento Europeo, uno de los cuales es ahora el propio Hinde.

Es probable que Hinde sepa desenvolverse bien en Bruselas, ya que previamente trabajó como agregado de la Representación Permanente del Reino Unido en temas energéticos entre 2009 y 2013 y FleishmanHillard no ha dudado en proclamar a bombo y platillo las credenciales de Hinde en materia de puertas giratorias diciendo que “ofrece una gran experiencia en cuestiones de energía en la UE derivada de su paso por la administración pública del Reino Unido”.

El papel del Reino Unido en la formulación de la política de la UE es fundamental. Tiene mucho peso en las negociaciones sobre energía y trabaja muy activamente en la defensa de los intereses de la industria en ámbitos como la CAC, el nuclear, y otros ámbitos que pueden resultar interesantes para los clientes que representa FleishmanHillard. FleishmanHillard afirma que Hinde ha sido “decisivo en expedientes muy importantes de política energética comunitaria, incluyendo el Marco de la UE en materia de clima y energía para 2030”.

El propio Hinde asesorará a los clientes directamente, parece que incluso en las cuestiones que gestionaba hasta el mes anterior para el gobierno británico. Concretamente ha dicho: “Ahora que se acerca el primer aniversario de la Unión Energética y se inician muchos de sus principales actos legislativos, es el momento crucial para la interacción de las empresas energéticas con Bruselas. Espero ayudarles a navegar por este entorno político cambiante en un momento de perturbaciones en la actividad de muchos actores industriales.” FleishmanHillard dice que Hinde trabajará también en “la repercusión de la política energética sobre los usuarios de energía en sectores como el químico y el transporte.” Entre sus clientes en estos sectores están Monsanto y EasyJet.

En abril de 2015, cuando aún representaba al gobierno británico, Hinde intervino en un acto de FleishmanHillard en Brusselas sobre Diversificación del suministro de gas natural en Europa, en el que otro de los oradores era Joachim Balke, otro usuario de las puertas giratorias (ver el anexo a este informe). Al tratarse de un acto que se rigió por las reglas de Chatham House, no sabemos quién asistió ni lo que se dijo en él.

El gobierno británico autorizó la marcha de Hinde (de conformidad con las normas de nombramiento del Reino Unido) para dedicarse a tareas de lobby pero las autoridades se han negado categóricamente a proporcionar ninguna información adicional sobre las condiciones que se aplicaron a la autorización, a pesar del recurso interpuesto por CEO con arreglo a las normas de libertad de información del Reino Unido. A juzgar por la nota de prensa de FleishmanHillard anunciando la incorporación de Hinde, esas condiciones no fueron muy duras.

Nos pusimos en contacto con Hinde antes de publicar este informe para formular una serie de preguntas sobre su nuevo puesto. Lo único que nos dijo fue: “Me sometí al Comité Asesor sobre Nombramientos Empresariales del gobierno británico antes de abandonar el ministerio. En cuanto a los clientes, los de FleishmanHillard están detallados en el registro de transparencia de la UE.”

Conclusiones

Es obvio que hay que actuar para poner freno al criadero de presiones empresariales y de puertas giratorias siempre en movimiento que son Bruselas y las instituciones de la UE. Proponemos los siguientes cambios en las normas:

  • Las normas en materia de puertas giratorias a escala de la UE deberían ser radicalmente mejoradas y adecuadamente supervisadas y ejecutadas. Los ex-comisarios y los funcionarios de más alto rango deberían someterse a una moratoria de tres años durante la que les esté prohibido ejercer actividades de lobby o cualquier otro empleo que implique riesgos de un conflicto de intereses. Las normas en materia de puertas giratorias deben hacerse también mucho más estrictas para los funcionarios de la Comisión, y debe suprimirse el derecho de los funcionarios a excedencias durante las que trabajen en empresas. Las normas aplicables a nuevos funcionarios también deben ser objeto de una reforma significativa. El proceso actual de consultar al personal sobre sus posibles conflictos de intereses carece de la robustez suficiente; deberían adoptarse nuevas normas que impidan contratar a personal proveniente del mundo empresarial que genere el riesgo de excesiva influencia por parte de las empresas y/o conflictos de interés.
  • La Comisión debería ser más rigurosa cuando nombra asesores especiales y debería instaurar salvaguardas mucho mayores para impedir posibles conflictos de intereses. Los asesores especiales no deberían ser al mismo tiempo miembros de Consejos de grandes empresas de la UE.
  • Los eurodiputados deberían someterse a una moratoria de dos años antes de asumir ningún trabajo de presión remunerado o ningún otro trabajo que implique un posible conflicto de intereses con su trabajo previo como eurodiputados. Es un escándalo que no existan apenas normas en materia de puertas giratorias para ex-eurodiputados, a pesar de que perciben una generosa prestación transitoria cuando cesan en el cargo y pueden tener una influencia importante en el desarrollo de la legislación de la UE a través de su trabajo (en las comisiones).
  • Los Estados Miembros de la UE, incluido el Reino Unido, deberían reforzar sus normas en materia de puertas giratorias y todas las autoridades públicas deberían ser también transparentes con respecto a los movimientos en esa materia, especialmente los que afecten a funcionarios de mayor rango o en los que exista un vínculo claro con el lobby. Esto ayudará a la supervisión y la ejecución y supondría una buena práctica.
  • La Comisión debería ampliar su política de publicar de modo proactivo listas de las reuniones de lobby para incluir a todos los funcionarios de la Comisión (no solo los de más alto rango). También debería publicar las actas de esas reuniones. Y ningún miembro de la Comisión debería reunirse con lobistas que no estén inscritos en el registro de transparencia de la UE.
  • Asimismo son necesarios otros cambios en el registro de transparencia de la UE. El registro de grupos de interés podría y debería pedir a los registrados que aporten información sobre si han contratado personal que ha cruzado las puertas giratorias, es decir, habría que declarar si algún lobista ha trabajado en los tres años previos para una institución de la UE. Y debería solicitarse a los lobistas que especifiquen en qué expedientes y para qué clientes lo hacen.

Pero ni siquiera estas medidas bastarán para frenar la enorme influencia que las grandes empresas energéticas tienen dentro de la Comisión, el Parlamento y otras instituciones de la UE, para bloquear enteramente la puerta giratoria y luchar contra el acceso privilegiado y los estrechos contactos de los que disfruta el 'Big Energy'. Esto exigiría una actuación mucho más radical y el final de una cultura política en las instituciones de la UE que con demasiada frecuencia da prioridad a las demandas de las grandes empresas por encima de las necesidades de las personas y del clima.

La urgencia de detener el cambio climático exige actuar de modo radical. Del mismo modo que se limitaron drásticamente las posibilidades de influencia de la industria del tabaco en la toma de decisiones en materia de salud pública, gracias al artículo 5.3 de la Organización Mundial de la Salud y las directrices adjuntas al mismo, tal vez es el momento de aplicar una política similar que limite fuertemente o impida la influencia de los grupos de interés de la industria de los combustibles fósiles. Considerando que nos quedan solo unos pocos años para impedir un calentamiento mundial irreversible, un paso como este resulta hoy imperativo.

Las directrices de control del tabaco de la OMS

Entre otras medidas, las directrices de control del tabaco de la OMS recomiendan que los gobiernos y otros responsables de la política pública deben: “(2) Establecer medidas para limitar las interacciones con la industria tabacalera y asegurar la transparencia de las que se produzcan; (3) Rechazar las alianzas y los acuerdos con la industria tabacalera que no sean vinculantes o de obligado cumplimiento; (4) Evitar conflictos de intereses para los funcionarios y empleados públicos; (6) Des-normalizar y en la medida de lo posible reglamentar las actividades que la industria tabacalera describe «como socialmente responsables”, incluidas las actividades descritas como de “responsabilidad social institucional”; (7) No conceder trato preferente a la industria tabacalera...”.]

Anexo

Otros eurodiputados

 Holger Krahmer (Alemania, Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa) participó activamente en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (ENVI), la Comisión Temporal sobre Cambio Climático, y como miembro sustituto de la Comisión de Industria, Investigación y Energía. Unos meses después de abandonar el Parlamento, Krahmer empezó a trabajar para la consultoría de lobby Hanover Communication. Trabajó en ella durante seis meses como asesor senior sobre políticas comunitarias. En abril de 2015, Krahmer abandonó Hanover y empezó a trabajar para el grupo Opel, la filial europea de General Motors (GM), como Director de asuntos europeos, política pública y relaciones gubernamentales. Según su inscripción en el registro, en 2014 el grupo dedicó entre 900.000 y 999.999 € a lobby de las instituciones europeas. Desde mayo, Krahmer forma parte de los lobistas de Opel acreditados ante el Parlamento Europeo.

Mientras era eurodiputado, Krahmer trabajó extensamente en las regulaciones relativas a la industria del automóvil. En especial, fue ponente del informe sobre niveles de emisión de dióxido de carbono de los vehículos comerciales ligeros. Su informe fue criticado tanto por las organizaciones de la sociedad civil como por las asociaciones de la pequeña empresa. Las empresas de alquiler de coches y las empresas de reparto alegaron que los objetivos formulados por Krahmer iban a permitir que las furgonetas continuaran siendo ineficaces desde el punto de vista energético, sin lograr reducir de modo significativo las emisiones de CO2 y con el peligro de aumento de los costes de combustible para las empresas pequeñas y medianas.

Krahmer respondió diciendo: “Las leyes para reducir el consumo de combustible de los vehículos no existen para tratar a los conductores con condescendencia. No es el papel de la UE exigir a los propietarios de vehículos comerciales ligeros que no conduzcan a más de 120 kilómetros por hora y después decir que es una contribución a la protección del clima... Además, esa decisión es una interferencia con la reglamentación de tráfico de los Estados miembros.”

Por otro lado, el informe de Krahmer, así como el subsiguiente voto en el Parlamento, fue celebrado por la Asociacion Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), de la cual Opel es miembro.

El ex-eurodiputado también ha participado en otros temas de política climática. Tras participar en la Comisión Temporal sobre cambio climático, Kramer contribuyó al informe "Verdades incómodas sobre la política climática europea: sugerencias de nuevos enfoques liberales", para la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, en el cual criticaba, junto a otros eurodiputados, la ciencia sobre el cambio climático y las acciones para combatirlo.

Opel, y en consecuencia GM, tienen sumo interés en la política climática y la experiencia de Krahmer probablemente sea muy valiosa para este fabricante de automóviles entre cuyos objetivos en materia de lobby se encuentra “la legislación sobre reducción de emisiones de CO2”, “la legislación sobre emisiones de vehículos Euro 6”, y la Directiva sobre calidad de los combustibles.

Pero este fabricante de coches parece además tener sumo interés en el sistema de comercio de derechos de emisión (ETS). A principios de año, el grupo organizó un acto en Bruselas para debatir la reglamentación futura en materia de CO2 durante el cual se escucharon argumentos a favor de ampliar el programa ETS al sector del transporte. Varias organizaciones de la sociedad civil, entre las que se encuentra CEO, han criticado a este programa por tener deficiencias insalvables y ser incapaz de reducir las emisiones de carbono de modo significativo, al tiempo que genera cuantiosos beneficios para los mayores contaminadores.

Ahora que se acerca la cumbre del clima de la ONU en París, la COP 21, es de esperar que aumente el interés de GM por la política de clima, y consecuentemente, el de Opel. GM ya patrocinó una cumbre del clima anterior, la COP19 en Varsovia, algo que CEO ha descrito como un intento de 'maquillaje' de su imagen. Para saber más sobre el poder del lobby del automóvil en la UE, puede pinchar aquí; el perfil completo de Krahmer en RevolvingDoorWatch está disponible aquí.

Martin Callanan (Reino Unido, ECR) fue miembro de la Comisión de Medio Ambiente y Salud Pública (ENVI) durante 13 años, durante los cuales elaboró numerosos informes, como ponente o ponente en la sombra, sobre estándares de emisiones de los vehículos comerciales ligeros de primera mano, aplicación del protocolo de Kioto, Marco de la UE en materia de clima y energía para 2030, y gases flourados de efecto invernadero. Callanan fue criticado a menudo por sus estrechos contactos con los representantes de los lobbys industriales, en particular la industria del automóvil.

Actualmente forma parte de la Cámara de los Lores (el senado británico) y es consultor del grupo Symphony Environmental Technologies Group. La página web de Symphony afirma que “se especializa en desarrollar y comercializar una amplia gama de productos plásticos y otras tecnologías medioambientales, y opera en todo el mundo”. En noviembre de 2014, Margrete Auken, una eurodiputada danesa que había estado presionando para que se prohibieran las bolsas de plástico oxo-biodegradable, acusó a Symphony de utilizar sus vínculos con el gobierno conservador del Reino Unido para organizar una minoría de bloqueo en contra de la prohibición de esas bolsas en el Consejo de Ministros de la UE. Desde 1999, preside el Consejo de Symphony Nirj Deva, otro eurodiputado Conservador, que ha sido objeto de numerosas críticas por parte de las ONGs por sus intereses financieros.

Symphony no aparece en el registro de grupos de interés de la UE, aunque está registrado como cliente de FleishmanHillard en Bruselas. Según su inscripción en el registro de intereses de los miembros de la House of Lords así como la información que figura en la Companies House en el Reino Unido, Callanan ha creado una empresa llamada MC Associates (Europe) Ltd. MC Associates (Europe) Ltd no está inscrita en el registro de grupos de interés de la UE. Entre sus clientes figuran además EUTOP y el grupo político de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) del Parlamento Europeo. EUTOP es una agencia de lobby con sede en Berlín que no está inscrita en el registro de grupos de interés de la UE, pero que afirma lo siguiente: "Nuestro trabajo está organizado a la medida de las estructuras y procesos de la toma de decisiones en Europa, en toda su diversidad comercial, cultural y política. Durante más de 20 años EUTOP ha mantenido una potente red de contactos entre los responsables de la toma de decisiones políticas en Bruselas y en una selección de Estados miembros de la UE”. El perfil completo de Callanan en RevolvingDoorWatch puede leerse aquí.

 Eija-Riitta Korhola (Finlandia, EPP) también perdió su asiento en el Parlamento en 2014 tras haber pertenecido durante doce años a la Comisión ENVI. La Sra Korhola atrajo la atención de CEO por primera vez en 2008, cuando conjuntamente con el eurodiputado cristiano-demócrata alemán Karl Heinz Florenz, presentó directamente enmiendas redactadas por el lobby europeo del acero Eurofer para una votación importante en la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo sobre comercio de emisiones; las enmiendas estaban diseñadas para beneficiar de modo significativo a la industria siderúrgica. Eurofer es la asociación profesional del sector, entre cuyos miembros se encuentran asociaciones nacionales de la siderurgia y grandes empresas como ArcelorMittal y ThyssenKrupp. Lo peor del caso es que en realidad Florenz presentó las enmiendas como un texto de compromiso (normalmente resultado de negociaciones entre los grupos del Parlamento) y no como lo que era, la visión de la industria que tenía enormes intereses comerciales en la votación.

Korhola ha establecido una entidad denominada Korhola Global. Hay poca información en internet sobre sus actividades, aunque el perfil de Korhola en LinkedIn dice que trabaja en tareas de consultoría y comunicación sobre “Asuntos europeos, energía y medio ambiente, derechos humanos y conflictos”. En un email dirigido a CEO, Korhola dejaba implícito que la empresa no comenzaría su actividad hasta “después de mi periodo de transición”. Ella misma afirma que su nuevo trabajo será similar a sus actividades previas a su incorporación al Parlamento.

En septiembre de 2015, se produjo el anuncio por parte de la empresa holandesa de inversión de capital riesgo Momentum Capital de que Korhola iba a formar parte del Consejo de una de sus empresas, Clean Electricity Generation (CEG). CEG es una empresa de tecnología de bio-carbón; el bio-carbón es parecido al carbón, y nosotros consideramos que supone una 'falsa solución' tecnológica para la crisis del cambio climático. Los que defienden la biomasa alegan que es una tecnología sin emisiones de carbono, aunque otros señalan que a gran escala no lo es en absoluto, dado que la demanda de cultivos para la producción de agrocarburantes puede fomentar la deforestación, la alteración del suelo y que muchas veces conduce a un mayor uso de fertilizantes y a otros impactos negativos. En Momentum, Korhola asesorará tanto a CEG como a Seaborough (una empresa dedicada a la iluminación LED) que forman parte de la llamada “cartera de tecnologías limpias” de Momentum Capital.

Con ocasión del nombramiento de Korhola, Martijn van Rheenen, Director General de Momentum Capital dijo: “Estamos encantados de haber nombrado a alguien del peso y prestigio de Eija-Riitta Korhola. Su extenso conocimiento de la industria energética junto con su historial como legisladora en el ámbito europeo será un valioso añadido a nuestro equipo, en nuestro recorrido para equilibrar nuestro plan empresarial energético europeo y promover nuestra estrategia.” Ninguna de esas empresas figura en el registro de grupos de interés de la UE.

Otros asesores especiales de la Comisión

 Guy Lentz (Luxemburgo), Asesor Especial del Comisario de acción por el clima y energía Miguel Arias Cañete es al mismo tiempo un miembro remunerado del Consejo de Enovos Luxembourg, y también trabaja para el Ministerio de Economía luxemburgués como coordinador para temas de energía a escala europea e internacional. Previamente trabajó para Shell durante ocho años (de 1993 a 2000).

Enovos, que no aparece en el Registro de Transparencia de la UE, es la mayor empresa distribuidora de energía de Luxemburgo, y afirma que actualmente aspira a convertirse en “uno de los principales actores en los mercados energéticos más importantes de Europa Occidental”. Enovos Luxembourg también opera en Alemania, Francia y Bélgica, y genera electricidad, gas natural y energías renovables tanto para grandes empresas como para consumidores domésticos. En 2014, su volumen de negocios neto fue de 1,777.4 millones de euros.

Enovos Luxembourg es propiedad en su totalidad de Enovos International, que actúa como grupo coordinador del administrador de sistemas Creos Luxembourg (que ha participado en una consulta de la Comisión sobre la seguridad del abastecimiento de gas). Enovos International es propiedad en un 33% del Estado y la ciudad de Luxemburgo; en más del 55% es propiedad de las siguientes grandes empresas (o filiales) energéticas: E.ON, RWE Energy, GDF Suez y Ardian. E.ON, RWE y GDF Suez son importantes grupos de presión de la UE en cuestiones climáticas y energéticas, y figuran entre las empresas que se han reunido con el Comisario Cañete y su gabinete para tratar temas en los que, como Enovos, tienen enormes intereses comerciales en juego.

Está claro que existe una coincidencia significativa entre los intereses de Enovos y el trabajo del Comisario Cañete y su equipo. El papel de Lentz como asesor especial se ha descrito como de “asistencia general al Comisario sobre cuestiones energéticas”. Esto es muy amplio, y es difícil creer que no se hayan suscitado cuestiones como la generación de electricidad, gas natural y/o energías renovables (todas ellas de importancia estratégica para Enovos Luxembourg y para Enovos International). Esto tal vez tenga una importancia especial en este momento, en el que entre los temas que debe desarrollar el Comisario Cañete y su equipo está la Unión Energética, (que comprende la consecución del mercado interior de la energía), el nuevo diseño del mercado eléctrico, y otras cuestiones fundamentales para Enovos.

Al parecer la Comisión no vio ningún problema en nombrar a Lentz asesor especial a pesar de su papel como miembro del Consejo de Enovos. Cristina Lobillo Borrero, la Jefa de gabinete de Cañete, confirma que sobre la base de la declaración de actividades de Lentz y su declaración jurada, no existe conflicto de intereses. La única restricción que se le ha impuesto se refiere a su empleo en el ministerio de Luxemburgo, no en Enovos: “En el marco de su mandato como Asesor Especial, el Sr. Lentz no abordará ninguna cuestión que se refiera específicamente a Luxemburgo o en la que el gobierno de Luxemburgo posea un interés particular.”

La Comisión debió haber reflexionado sobre la pertenencia del Sr Lentz al Consejo de Enovos y debió haber impuesto restricciones para impedir que surgieran posibles riesgos de conflicto de intereses. De hecho, la Comisión hubiera debido considerar en qué medida era adecuado que un miembro del Consejo de una gran empresa como ésta fuera asesor especial de un comisario con una clara responsabilidad en materia de cambio climático y de energía. CEO ha presentado una queja a la Comisión sobre su manejo de los conflictos de intereses que pueden surgir de la situación de Lentz; la respuesta fue insatisfactoria y refleja la laxitud con la que la Comisión trata los conflictos de intereses.

Otros funcionarios de la Comisión

Otros casos conocidos de puertas giratorias que afectan a las políticas de cambio climático y medio ambiente son los siguientes:

 Joachim Balke ha cruzado las puertas giratorias de la UE en varias ocasiones. Según la información de su perfil en LinkedIn, trabajó en el Parlamento Europeo durante cuatro años (de 2001 a 2004). Después trabajó como asesor del gigante energético alemán E.ON hasta 2008 y a continuación se incorporó a la Comisión Europea. Después de tres años en la DG Fiscalidad, pasó a la DG Energía en 2011 y se incorporó al gabinete del Comisario Cañete en noviembre de 2014. Sus responsabilidades en el mismo son: mercado interior de la electricidad, abastecimiento de gas, iniciativas regionales y corredores internacionales de transporte de gas, la comunidad energética, e integración de la acción por el clima.

Según revelan nuestras solicitudes de acceso a la información, la relación actual de Balke con E.ON parece ser muy cercana. Balke ha mantenido una correspondencia regular con representantes de E.ON desde su época en la DG Energía. En varios de los e.mails que nos han entregado, distintos miembros del personal de E.ON hacen referencia explícita al hecho de que Balke es un antiguo colega cuando acuden a él como lobistas. Balke parece tener una relación especialmente cordial con Vera Brenzel, que actualmente dirige la oficina de representación de E.ON ante la UE.

Una de las primeras reuniones que Cañete mantuvo con la industria como Comisario fue con el Director General de E.ON. Esta reunión (del 12 de noviembre de 2014) contó con la asistencia de Brenzel además de Balke y Cristina Lobillo (la jefa de gabinete de Cañete). Brenzel envió a Balke un documento interno preparativo de esa reunión, pidiéndole que no lo divulgara. Esta reunión no aparece en la lista de reuniones publicadas de Cañete (solo se registraron de modo sistemático a partir del 1 de diciembre de 2014).

Esta primera reunión es solo un ejemplo entre muchos. Desde el 1 de diciembre de 2014, E.ON ha tenido seis encuentros con el gabinete de Cañete, con la presencia del Comisario en cuatro de ellas. Balke se ha reunido más veces con E.ON que con ningún otro grupo de interés. De los 72 lobistas con los que Balke se ha reunido entre el 1 de diciembre de 2014 y el 1 de octubre de 2015, solo tres eran representantes de ONGs o sindicatos.

Los documentos también mostraron la gran facilidad de E.ON para reunirse con Balke. Por ejemplo, cuando Balke trabajaba en la DG Energía en 2013, antes de pasar a formar parte de un gabinete, Brenzel, de E.ON, le envió un e.mail a las 10.58h del 12 de junio, para averiguar si podrían reunirse para debatir sobre una iniciativa que había tomado Tajani (el entonces Comisario de Industria que acababa de crear un grupo de alto nivel para la industria siderúrgica, algo que Brenzel pensaba que sería también deseable para el sector de las compañías energéticas). La respuesta de Balke fue rápida, a las 11.26h, ofreciendo reunirse esa misma tarde. A las 11.34h, Brenzel informó a Balke de que ella acudiría con un colega, y le preguntó si deberían reunirse en la oficina de Balke o en otro sitio. Balke respondió a las 11.41h diciéndole que simplemente viniera cuando quisiera, dado que él tenía la intención de quedarse trabajando hasta tarde.

Estos intercambios tan informales de emails reflejan el fácil acceso del que E.ON parece disfrutar.

Según el registro de Transparencia de la UE, E.ON mantiene a 29 personas trabajando en tareas de lobby en las instituciones europeas, con un equivalente de 11 empleados a jornada completa. En el año 2014, E.ON declaró un gasto en tareas de lobby de entre 2.000.000 y 2.249.999 €. La empresa forma parte de muchos grupos de interés que también influyen sobre las políticas climáticas y energéticas de la UE, entre los cuales figuran Eurelectric, Eurogas, Foratom, IETA, European Energy Forum, ERT, CEPs, Friends of the ETS, y la European Wind Industry Association.

E.ON es efectivamente un interlocutor importante en las políticas de la UE en materia de cambio climático, y tiene mucho en juego con los expedientes que gestionan los gabinetes de Cañete y Šefčovič. Por ejemplo la Unión Energética, que pretende impulsar el mercado interno de la energía; el nuevo diseño del mercado eléctrico; la reforma del sistema de comercio de emisiones; y la revisión de las directivas de energías renovables y de eficiencia energética que están fijadas para el año próximo.

Para terminar, la Comisión debería prestar una mayor atención a los funcionarios que se incorporan a ella procedentes del sector privado. Los que vienen de grandes empresas pueden aportar sus preferencias y lealtades, incluso aunque ya no tengan vínculos formales o una relación laboral, con el riesgo de que esto contribuya a la excesiva influencia de esas empresas en las políticas comunitarias. Por el bien de la independencia – y del clima – los miembros del Gabinete del Comisario responsable de la acción en materia de cambio climático no deberían tener relaciones demasiado amistosas con las grandes empresas energéticas o 'Big Energy'. Antes de publicar este perfil nos pusimos en contacto con Balke, pero la Comisión nos escribió para decirnos que “no existe ninguna obligación establecida desde el punto de vista legal ni administrativo de proporcionar respuestas a las preguntas contenidas en su mensaje”.

 Mårten Westrup (Suecia) trabajó en un principio para la DG Industria como técnico de políticas y técnico jurídico; entre sus funciones se encontraba la asistencia para la redacción de las normas sobre vehículos a motor y la participación en el trabajo de la DG Industria sobre política de competencia y la industria del automóvil. Seguidamente lo dejó para convertirse en asesor del Comité de Asuntos Industriales (cambio climático) de BusinessEurope, la patronal europea, quien de acuerdo con InfluenceMap mantiene una “relación de obstrucción a numerosas políticas y normas en materia de cambio climático”. La Comisión no aplicó las normas sobre puertas giratorias al cambio de trabajo de Westrup; se consideró que estaba exento al ser un miembro temporal del personal, que presuntamente no habría tenido acceso a “información sensible” durante su época en la Comisión Europea. En 2011 Westrup volvió a la Comisión (esta vez a la DG Energía) para trabajar como funcionario en la unidad encargada de la política energética y la supervisión de los mercados de electricidad, gas, carbón y petróleo, incluyendo la Hoja de Ruta de la Energía 2015, una cuestión de gran importancia para BusinessEurope. Westrup sigue formando parte de la DG Energía como funcionario en la unidad denominada de coordinación de la política energética. Los perfiles completos de Westrup en RevolvingDoorWatch pueden consultarse aquí y aquí.

  Fanny-Pomme Langue (Francia) fue funcionaria en la unidad de la DG Energía "Política reglamentaria y promoción de las energías renovables". Según su perfil en LinkedIn, su trabajo consistía en participar en la gestión de la redacción del informe de la Comisión sobre requisitos de sostenibilidad para el uso de fuentes de biomasa sólida y gaseosa, y la supervisión de la aplicación y cumplimiento de la Directiva de la UE sobre energías renovables. Mantuvo contactos regulares con agentes públicos y privados importantes. Uno de éstos es AEBIOM, la Asociación Europea de Biomasa. AEBIOM se describe a sí misma como “la voz del sector europeo de la bioenergía, que persigue desarrollar el mercado de bioenergía sostenible, y garantizar unas condiciones de actividad favorables para sus miembros”.

En 2013 Langue empezó a trabajar como directora de políticas de AEBIOM, donde continúa actualmente. Entre sus tareas principales está representar “la posición y los intereses de los sectores de la bio-energía ante las instituciones europeas y otras partes interesadas de Europa”. La inscripción de AEBIOM en el registro de grupos de interés muestra que Langue es una de las lobistas con pase de acceso al Parlamento Europeo. La Comisión no comprobó los posibles conflictos de interés de Langue cuando asumió su puesto como lobista de la industria de la bioenergía, dado que su relación laboral con la Comisión fue temporal. El perfil de Langue en RevolvingDoorWatch está disponible aquí.

 Poppy Kalesi (Grecia) formó parte de los investigadores que trabajaron con el eurodiputado Chris Davies en torno a cuestiones de captura y almacenaje de CO₂ (CAC). En 2008, pasó a trabajar para la DG Energía como analista de políticas del Plan Estratégico Europeo de Tecnología Energética (EETE), entre las cuales se incluía la CAC. También fue responsable de programas de CAC en la unidad de carbón y petróleo de la DG Energía; entre sus funciones estaba la gestión de la aplicación y los resultados de los proyectos de demostración de CAC en la UE. En 2010 dejó la Comisión para unirse a Statoil como asesora de asuntos normativos de la UE. Statoil posee intereses importantes en materia de CAC. Kalesi dejó la empresa en 2014 y pasó a ser consultora de proyectos energéticos de la Universidad de Stavanger. El perfil de Kalesi en RevolvingDoorWatch está disponible aquí.

 Derek Taylor (Reino Unido) describe en su perfil en LinkedIn sus 25 años de carrera en la Comisión Europea como Asesor en Asuntos energéticos/Jefe de Unidad/Responsable Principal de Políticas especializado en cuestiones energéticas y relaciones internacionales. Trabajó en particular en temas de energía nuclear. Cuando se jubiló de la Comisión en 2009 estableció su propia consultora denominada DMT Energy. Pasó a ser director de Bellona Europa (una ONG de medio ambiente estrechamente vinculada a la industria) y asesor principal de asuntos energéticos para Burson-Marsteller (BM), una de las firmas de relaciones públicas más importantes de Bruselas. Actualmente son clientes de BM en el ámbito energético: ExxonMobil, Westinghouse (tecnología de energía nuclear), y Neste Oil. Después de abandonar la Comisión, Taylor también pasó a ser durante dos años el representante para Europa del Global Carbon Capture and Storage Institute.

Taylor tardó dos años en solicitar autorización a la Comisión para su trabajo de consultoría. Este incumplimiento grave de las normas no impidió que la Comisión autorizara esas actividades. El perfil de Taylor en RevolvingDoorWatch puede consultarse en este enlace.

 Luc Werring (Países Bajos) trabajó para la DG Transporte y Energía durante 23 años, en los últimos tiempos como Asesor Principal del Director-General. Durante su época en la Comisión, se ocupó de la preparación y adopción de seis directivas: electricidad procedente de energías renovables, rendimiento energético de los edificios, biocombustibles, co-generación, diseño ecológico de los productos que consumen energía, y servicios de eficiencia energética. Desde que se marchó en 2007, desarrolló una carrera en la firma de relaciones públicas Hill & Knowlton como asesor principal en materia de transporte, energía y medio ambiente; en la lista de clientes de esta firma se encuentran, entre otros: Cathay Pacific City Airways, Électricité de France (EDF), y Ford. Werring recibió autorización para unirse a la empresa siempre y cuando “se abstuviera de trabajar o asesorar en torno a cualquier tema en los que hubiera trabajado, él personalmente, o el servicio del que fue responsable.” Werring se unió recientemente a la firma de lobby cabinetDN con un papel similar, en su equipo de Energía, Transporte y Medio Ambiente. También es miembro del personal del Clingendael International Energy Programme (CIEP) que contribuye al debate público sobre los desarrollos políticos y económicos internacionales del sector energético y atrae el apoyo de muchas grandes empresas energéticas. El perfil de Werring en RevolvingDoorWatch puede consultarse aquí.

 Mogens Peter Carl (Dinamarca) fue Director General de la DG Medio Ambiente y anteriormente de la DG Comercio hasta su incorporación a una gran firma de relaciones públicas, Kreab Gavin Anderson, en 2010, con la autorización de la Comisión. Posteriormente se marchó a la consultoría de lobby Cabinet DN. En 2014 cambió de nuevo, esta vez al bufete de abogados Gide como asesor principal para trabajar desde su oficina en Bruselas en temas de comercio europeo e internacional, política de la competencia y regulatoria. El perfil de Carl en RevolvingDoorWatch está disponible aquí.

Add new comment

Plain text

  • No HTML tags allowed.
  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Lines and paragraphs break automatically.

Get our monthly newsletter

Follow us on social media

We pay our taxes, so why don’t corporations? The Big Four are embedded in EU policy-making on tax avoidance and this report concludes that it is time to kick this industry out of EU anti-tax avoidance policy.

Industry lobbyists are spending millions of euros to influence an upcoming EU decision on labelling titanium dioxide – found in everyday products like sunscreen – a “suspected carcinogen”. The lobbying is led by an unregistered trade association and a public relations consultancy; nonetheless, they appear to have the ear of member states and the European Commission.

A new report from CEO and TNI exposes how the little-known but expanding Energy Charter Treaty gives corporations the power to halt the energy transition. And how it is being expanded, threatening to bind yet more countries to corporate-friendly energy policies.

Industry lobbyists who want to continue monetising users’ online data are battling against new ePrivacy regulations, targeting EU member states in the Council. And some member state governments are only too happy to help.

Lobby Planet 2017 banner